El reporting de sostenibilidad vive su año de mayor cambio. En primer lugar, la Comisión Europea aprobó en julio de 2026 una revisión de los ESRS para simplificar de forma significativa las obligaciones de información. Además, el calendario de aplicación se ha retrasado para buena parte de las empresas. Por lo tanto, conviene revisar alcance, datos y responsables antes del próximo cierre.
Qué es el reporting de sostenibilidad
Es la información no financiera que la empresa publica junto a sus cuentas. Nace de la directiva europea CSRD y se concreta en los estándares ESRS. Es decir, sustituye al antiguo estado de información no financiera por un modelo mucho más estructurado.
Su lógica resulta sencilla. La empresa explica cómo afecta al entorno y cómo el entorno afecta a su negocio. Después acompaña ese relato con métricas comparables.
Qué cambia en 2026 con los nuevos ESRS
La revisión aprobada en julio de 2026 persigue reducir la carga administrativa. Sus líneas principales apuntan en una dirección clara:
- Menos puntos de dato obligatorios y más margen de juicio.
- Estructura más simple y guías de aplicación más claras.
- Mayor peso de la relevancia y menos requisitos de detalle.
- Encaje reforzado con los estados financieros y con la taxonomía.
Este movimiento no elimina la obligación. Sin embargo, permite centrar el esfuerzo en la información verdaderamente material.
Qué empresas están obligadas
El calendario europeo avanza por oleadas. Las grandes entidades de interés público entraron primero. Después llegan el resto de grandes empresas y, más tarde, las cotizadas de menor tamaño.
La directiva que aplazó los plazos concedió dos años adicionales a las oleadas pendientes. Asimismo, el debate sobre el umbral de plantilla sigue abierto. Por eso conviene confirmar la fecha exacta según el tamaño del grupo y la transposición española.
La doble materialidad como punto de partida
Ningún informe funciona sin un análisis de doble materialidad. Ese análisis identifica los asuntos relevantes desde dos perspectivas: el impacto de la empresa y el riesgo financiero para el negocio.
El resultado condiciona todo lo demás. Es decir, determina qué estándares aplicas y qué métricas publicas. Por eso la trazabilidad del proceso resulta tan importante como la conclusión.
Contenido del informe de sostenibilidad
El bloque de información suele organizarse así:
- Información general. Modelo de negocio, gobernanza, estrategia y proceso de materialidad.
- Ambiental. Clima, energía, agua, economía circular y biodiversidad.
- Social. Plantilla propia, cadena de valor, seguridad y diversidad.
- Gobernanza. Conducta empresarial, cumplimiento y relación con proveedores.
- Taxonomía. Porcentaje de actividades elegibles y alineadas.
Verificación y gobernanza del dato
La información se somete a verificación independiente con aseguramiento limitado. Por eso, los datos deben tener un origen rastreable y un responsable identificado.
Muchas empresas descubren aquí su mayor debilidad. Los datos existen, aunque viven repartidos entre nóminas, energía, compras y prevención. Del mismo modo, faltan controles que documenten cómo se calcula cada indicador.
Cómo preparar el reporting de sostenibilidad paso a paso
Un plan realista se apoya en cinco etapas. Primero, confirmar la fecha de entrada y el perímetro. Segundo, actualizar la doble materialidad con los ESRS revisados. Tercero, hacer un análisis de brechas de datos.
Después llega la parte operativa. Conviene asignar responsables por indicador y fijar un calendario interno. Finalmente, prepara la revisión con el verificador antes del cierre, no después.
Preguntas frecuentes
¿Afecta el reporting de sostenibilidad a las pymes?
De forma indirecta, sí. Las grandes empresas piden datos a su cadena de valor, así que muchas pymes deben responder con información fiable.
¿Desaparece el informe si se simplifican los ESRS?
No. La obligación permanece, aunque con menos puntos de dato y con mayor foco en la relevancia.
¿Quién aprueba el informe dentro de la empresa?
El órgano de administración asume esa responsabilidad. Por eso conviene informar al consejo durante todo el proceso y no solo al final.
Ordena tu reporting de sostenibilidad con apoyo experto
La clave está en el dato y en el calendario. Por lo tanto, empieza por el análisis de brechas y define responsables internos cuanto antes. Puedes apoyarte en nuestros servicios para grandes empresas y en nuestra asesoría laboral para la información social.
También te interesa revisar el plan de igualdad y cómo preparar una auditoría laboral interna. Si quieres consultar la norma europea, puedes leer la Directiva (UE) 2022/2464 sobre información de sostenibilidad. Por último, contacta con nuestro equipo y revisamos tu situación.